Bridget Jones

Yo soy igual a Jones, y para ti que representa ella?
Candela.

No nos llevemos tan bien con la suegra


¿No debería ser al contrario?, y sí, en su momento estás con un chico y te llevas bien con toda la familia, todos te hacen fiesta y te revientan cohetes cuando vas a casa, te hacen tu plato de comida favorito, te dejan dormir en la cama del enamorado mientras él llega de trabajar, escuchas el sinfín de historias que la mamá tiene para contarte, la acompañas a la peluquería y la dejas en sus clases de cerámica, le compras un chocolatito rico que ella se come ahí mismo y no invita a nadie, te ríes cuando ella busca vestidos para cuando te cases, y te da consejos para cuando tengas a sus nietos, por supuesto 2 veces a la semana mínimo visitar a la abuela, y por último no te cansas de escuchar: Ay tú eres como una hijita para nosotros; en el caso del cuñado: tú eres como la hermana que nunca tuve – frase que te repite cada vez que se ven los dos en la sala con la botella de alcohol, pero que en su momento hasta sobrio te repite una y otra vez.

Pero qué pasa cuando la relación no funciona, se termina, alguno de los dos dice ¡Hablaos!, aunque haya sido por el motivo que fuere, no sólo tendrás que llorar porque fracasaste en algo que pensaste duraría para siempre, sino que tendrás que lidiar con extrañar a la mamá y los hermanos (a), y lo peor de todos que ellos tendrán que lidiar con extrañarte a ti.

Una vez que pasa el sufrimiento y uno rehace su vida, nunca se olvida de que hubo una familia que a una la trato como reina y se agradece infinito, pero lo que la familia debería empezar a olvidar es que ese vinculo de cuasi hija/hermana yo no está, se fue, chaucito; ahora de repente eres parte de otra familia pero uno sigue arrastrando el lastro de las llamaditas por teléfono de la ex suegra quien cuasi llorando te cuenta de la nueva novia y te cuenta uno a uno todos sus defectos; o las visitas inesperadas del ex cuñado que te sigue diciendo que eres la hermana que nunca tuvo, o en todo caso también te raja rico y con eso te demuestra cierta fidelidad que nadie le pidió que tuviera.

En un principio suena rico ¿no? El hecho de a pesar de haber perdido al novio, no perdiste a la familia, te da cierto sentimiento de tranquilidad, por un lado, hay menos que extrañar porque paran pendiente de ti y te siguen invitando a que vayas a saludarlos o almorzar con ellos, pero por otro lado, cuando el tiempo pasó esas llamaditas ya no son pues, ya como que incomoda el hecho de escuchar por centésima vez lo duro que fue el golpe de soportar que una ya no entre por esa puerta o que la suegra ya no tenga la misma confianza con otras y que tenga que llamar a, no sólo rajar, sino también a seguir contándote su vida como si nada hubiera pasado.

Es rico que la gente te quiera, ¿a quién no le gusta ser querido por alguien?, a todo el mundo, de hecho; y no es que te la tengas que dar de que no me llames nunca más, pero hay algo que advertir y es que esa relación nuera – suegra o cuñada – cuñado ya no existe, más bien habrá que dar un paso hacia delante y ver que tal vez ya eres parte de otro prospecto de familia, en la que también te tratan bien, pero del que ahora, habrá que mantener la distancia y no es porque no los quieras, o los quieras menos, sino por que si algún día la relación que tienes se va derechito a la mierda, sería más sano para todos.


¿Ustedes qué dicen?

Inmaculada.

Mujer al volante

Cuantas no hemos escuchado decir: “Mujer al volante, peligro constante”. Pues, no lo creo así.

Hace unos días rumbo a la universidad tomé el bus que siempre me lleva a hora exacta. Al subir el primer escalón me quedé boquiabierta y no sólo yo, si no la cantidad de personas –en su mayoría hombres- que estaban detrás de mí. Quien conducía el auto era una mujer de unos 25 años aproximadamente. Por cierto, muy guapa.

Al fijar mi mirada en ella no pude evitar sonreír y mirar con picardía a los hombres de atrás, que al ver con ella, no disimularon sus ganas de bajar y tomar otro bus. Sin embargo era demasiado tarde. Las puertas se habían cerrado. El viaje duró alrededor de una hora. Una hora que dio tranquilidad a algunos y dejó impaciente a otros. Fue muy gracioso ver subir a cada hombre: viejo, adulto, joven y, que en cada uno de ellos, se dibuje una incertidumbre terrible sobre su destino. Siempre he pensado lo sexy que se ve una mujer manejando un auto. En lo multifacéticas que podemos llegar a ser. Curiosísimo porque nunca había visto que una mujer haya manejado un bus tan grande. Y, que por cierto, no recibió ni una sola queja en todo el trayecto.


Su ruta fue impecable. Tan impecable como sus cabellos. Déjame decirte que su cabello lucía preciosísimo y que, durante el trayecto no me cabía en la cabeza qué hacía una mujer tan guapa conduciendo tremendo carro. Pero, qué importa. Además hacer lo que otros no hacen se ve bestial.

Yo ando en skate y ¿tú?


Magdalena.

Tan putas, Tan cojudas, Ni tan machos


Les voy a contar una historia que surgió una noche de hartas latitas de cerveza con algunas amigas que no veía hace mucho; esta o estas historias han sido vividas por amigas nuestras (por no decir por nosotras mismas).

Lu, nunca fue muy brillante y lo sospechamos desde que la conocimos y lo reafirmamos cada año de secundaria cuando la recogíamos del colegio en pleno verano cuando nosotras salíamos del club con nuestros pareos y toallas y ella con sus libros en los que no escribía nada; pero aún así la queríamos, era parte de nuestra vida, nos alegraba los días, nos enseñaba a fumar y nos llevaba a unos tonazos súper divertidos por su jato.

Como un guión sacado de una mala película nuestra querida Lu salió embarazada y dio a luz a un niño precioso unos meses después de salir del cole... felizmente. Todas tomamos rumbos separados pero Lu siempre siguió en las mismas y lo pudimos ver cada vez que nos la encontrábamos en algún hueco en barranco, o miraflores, en estados deplorables. Y bueno ahí está la introducción para que me ayuden a entender lo siguiente que les contaré: durante los muchísimos años en los que no nos vimos, o nos vimos de vez en cuando, Lu se metió con cuanto hombre podrido y asqueroso encontró, nunca se le conoció a ningún hombre que valiera la pena rescatar (excepto al padre de su hijo a quien botó como trapo sucio), nunca se vio en la capacidad de hacer nada por ella misma y para colmo de males ahora está con un tipo que mejor ni les cuento que cuando se pelean le grita por las calles lo puta que es.

El día que nos reunimos recordamos a la Lu del cole, con el pelo largo, siempre con las pestañas rizadas, y sus All Star rojas por las que siempre la sacaban de la formación y por primera vez después de tanta pena que sentí por ella, sentí cólera.
Cólera porque nunca entenderé cómo una chica puede meterse con tipos así, cólera porque mi amiga de toda la vida sabía en lo que estaba metida pero nunca fue tan fuerte para salir, y al parecer ahora menos lo es, cólera porque nunca hice lo suficiente para ayudarla aunque le aconseje debí de hacer algo más, y sé que aún no es tarde, pero ahora esa Lu que veo siempre no tiene brillo, ni tema de conversación, para en la luna y su sonrisa ya no es con sacada de lengua como la de antes, es una risita tímida que da ganas de sacar con cosquillas.

La otra historia también se refiere a una amiga de la infancia; recuerdo que era la más alta de todas y me hacía patita de gallo para escaparnos del cole y a ella siempre la agarraban, siempre competíamos por el primer puesto y me regaló una alcancía de Snoopy cuando le gané en todos los bimestres de quinto de secundaria (hasta ahorita la tengo, ahí guardo los parches que me compro en cada viaje que hago), me enseñaba geopolítica y yo le enseñaba historia, éramos patazas, le enseñé a fumar y desde ahí tenía siempre una cajetilla de 20 de Kent súper light en su mochila, nunca supe si era la misma o en verdad fumaba como ella me contaba; tenía una debilidad por los chicos que ninguna de nosotras tenía: cuando le gustaba un chico le gustaba en serio, le regalaba su comida, le hacía las tareas, y ni caso nos hacía cuando le decíamos que era una tarada.

Para variar dejé de ver a Eliana un huevo de tiempo hasta que me agregó al msn y me contó que estaba súper enamorada, para variar, de un "apuesto" chico universitario que venía con carro del año incluido y chamba asegurada por el apellidito que se manejaba yo solamente le dije: y a mi qué me importa tu enamorado, háblame de ti de lo que has hecho y sólo leí en las letritas rosaditas: Yo nada ahí... igual. No pregunté más por obvias razones, pero luego de unas semanas la vi, el chico universitario, se parecía más a un tío platudo y cuarentón, pensé que era su tío hasta que vi el respectivo chape y ya era muy tarde para dar la vuelta y seguir mi rumbo; vi como se ponía roja y diez segundos después me puse pálida al ver de quién se trataba, ¡Coño! y ahora dónde me meto pensé. Sólo me quedó saludar: Hola Elianita, Hola tío estoy un toque apurada así que los saludo de pasadita, chapé mi cara de sorpresa y me quité derechito a la nada.

Su chico universitario se llamaba Gabriel y es papá de Gabrielita mi sobrina favorita, su esposa es la mejor amiga de mi mamá y yo no podía creerlo. Nunca más supe de Eliana pues la bloqueé del msn y a mi tío no puedo mirarlo a la cara.

Luego de estas dos historias que más parecen historietas, sólo me quedan grandes interrogantes y es que aún no puedo entender cómo hay chicos y hombres tan mierdas y cómo hay chicas tan cojudas, y como otras tantas tan pero tan putas.


Inmaculada

EL CHICO PERFECTO!







Lo que callamos las mujeres

He comprendido que todo mal para una mujer es: SER REEMPLAZADA. Lo que quiero decir es que a nosotras –sin excluirme- nos importa si el chico que fue nuestro acabó con nosotras hace dos días y no pasó más de 3 para que se vaya con otra. O sea, qué rico: estuvimos más de un año o tan solo 9 meses, la pasamos genial, tiramos duro, las cosas se cagaron, pero aún lo quieres; aún te importa. Te dice que no te quiere dejar, pero que es mejor así dejar de hacerse tanto daño. Estás llorando en tu cama como una cojuda, recordando los lindos y pocos momentos que pasaste con él, entonces decides caminar. Caminas por la calle, pensando en solucionar las cosas, cuando de repente ¡OH MY GOD! Tu reciente ex novio con otra tipa que ni conoces teniendo escenitas de una parejita enamorada feliz.

Ok, ya no te pertenece. No tienes nada qué reclamarle. Ni siquiera lo mires. Pasa de frente, haste la loca y disimula tu andar. Pero, ¡qué carajos! No eres de fierro así que las lágrimas van brotando y las maldiciones van llegando. De hecho te sientes ridícula y desearías no haber nacido. Es así. ¡Vamos! No mierdees a la chica que, sabe Dios si tendrá culpa alguna en esta situación o a lo mejor, ni enterada estaba que existías.

Y no es porque en ti faltaba algo que en ella encontraba. Porque para ser francos, esas son las escusas más ridículas que cualquier hombre puede inventar. Es que así son algunos hombres, pues. Recontra gileritos, recontra pendejitos. Salvo excepciones. Pero, si la chica fue la que se metió y sedujo a tu ex novio a tal punto de cambiar la dirección de sus sentimientos y ser un perrito faldera de la otra, pues tienes todo el derecho de Granputearlos. A los dos, carajo.
A una mujer se le debe guardar un luto de, más o menos, tres meses. Ok, nunca tanto. Aunque, pienso que es lo prudente.


Así es que si terminas con tu enamorada, no busques de inmediato una chica. No lo hagas. No busques sentimientos de una noche o bueno si lo haces que nadie te vea ¡POR FAVOR! Debe ser, aún, más desagradable cuando te has peleado con tu novio (eso que aún no terminan) y de repente te lo encuentras en una discoteca chapando con otra. Puedo dar fe que hay chicos así. Lo juro. En esos casos sí recorro a él le digo toda su vida, tiro por su cabeza toda cosa que encuentre a la mano y a la otra le arranco las mechas de un solo jalón. De pasada que le malogro el japonés. ¡JAJA!

Voy finalizando el post y dando cuenta que si nos reemplazan luego de haber acabo o no una relación, nunca ¡ROGAMOS! Y sí… callamos, como todas unas machas. Guardamos por un lapso toda la mierda para luego desecharla como caca. Entonces cuando hacemos eso, entendemos que sonreímos y somos felices.

¡Yo sé que a ustedes también les dolería ser reemplazados, pero vamos, ahora SUÉLTALO!

Magdalena.

Sólo eso Fue...

¿Por qué te cuesta tanto pensar que sólo te quise por un ratito?
¿Por qué es tan difícil creer que una chica como yo no quiera a un chico como tú para babear por él y seguirlo cual perro a su dueño?, y es que tú eres… ¿Cómo era que lo decías?, de otro level pues, eres, según tú, un perfecto prospecto de hombre con quien las mujeres quieren SIEMPRE tener una relación seria, pero tú muy macho y como buen prospecto tienes que probar a todas para ver quién es la “afortunada” con la que te quedarás.

Pero yo mi queridísimo, yo soy diferente y es que a diferencia de todas esas chiquillas con las que te metiste, yo sé bien qué es lo que quiero, y lamentablemente para ti y afortunadamente para mi, tú no eres y ni siquiera te acercas a eso que yo espero de un hombre.

Cuando te conocí eras el típico gilerito de discoteca ficha, pero yo te vi en una de las mías, estabas en mi territorio y mirabas alrededor como confundido por la situación; fui y te jalé del brazo y te saqué a bailar, tú ni siquiera me miraste pero yo de frente fui y te di un beso, y parece que te gustó ¿cierto?, porque no dejaste de besarme en toda la noche.

No supe tu nombre hasta una semana después cuando encontré mi celular y vi 14 mensajes de texto tuyos (sin exagerar). Toda esa semana pensaba y pensaba en ti, pero no te confundas que no era del modo en que una cenicienta encuentra a su príncipe y decide buscarlo por mar y tierra para ser felices para siempre; era de aquella manera morbosa que tenemos TODAS las mujeres pero que pocas aceptamos, así que siéntete afortunado porque si bien no me quiero casar contigo, ganas sí te tengo y ¡carajo qué ganas!.

Respondí a tus mensajes y me invitaste un café… ¡Un café!, una chela me hubieras invitado. Pero en el café sólo hablaste de ti y de lo lindo que crees que eres, de lo exitoso de tu trabajo, de cómo conseguiste treinta y ocho mil dólares para pagar ese carrito que tienes, y de cómo todas se morían por ti.

Yo me reía cuando me incluías en aquellas que sueñan estar contigo algún día, yo sólo te quería para una cosa y era mejor que te acabaras tu cafecito y me dijeras para irnos solos por ahí porque tu conversación me interesaba un pedo y por las puras no había hecho todo el ritual de depilación, cremas, perfumes, la perfecta elección de la ropa interior, falda sugerente y polo escotado.

Era verano y mis hormonas andaban revueltas y ahora te quejas; encuentros tuvimos muchos y ese día del café nos quedamos tirando horas y por tu cara parecía que no lo podías creer, Me mirabas y me decías que qué rica que estaba y los ojos se te salían cuando saltaba encima de ti y te pedía más.

Y no voy a negar que la pasé bien, la pasé más que bien; pero no quiero seguir viéndote porque ya la cagaste pues, luego de tres semanas de encuentros excitantes y días perfectos en los que sólo te tenía que soportar por algunas horas en las que de tu boca sólo salían halagos para mi, y luego apagaba el celular y sólo te llamaba cuando quería un siguiente encuentro; tú tenías que abrir tu bocota y decirme lo enganchado que estabas con “la relación”, y que querías más. AL principio no entendía, yo te daba todo de mi y terminaba muerta aquellos días que pasaba contigo. Pero por supuesto no era eso, era que tú querías que no saliera con nadie más, que fuera exclusivamente de tu propiedad para poder hacer y deshacer conmigo.

Yo no tengo ningún problema en sólo tirar contigo, nunca me quejaré de la clase de amante que fuiste, pero eso es lo único que yo quiero de ti. Si quieres que sea cruda lo seré y si consideras que fui una gran puta contigo pues te digo que sí lo fui. Pero yo en ningún momento te dije que sentía algo por ti, en ningún momento sugerí siquiera ser tu enamorada así que supéralo de una buena vez, que según tú acá la que pierde soy yo ¿no?

Inmaculada

PIROPOS!

¿A quién de ustedes chicas no le han piropeado en algún momento? Es ilógico que respondan con un NO, ya que en algún momento de nuestra existencia lo hemos tenido que recibir sea bueno, malo o asqueroso.

Desde un “bonitos ojos” a un “qué buen culo”. No estoy en contra de lo segundo, pero hay maneras como expresarlo. Es obvio que al escuchar esas palabras nos aterrorizaremos y caminaremos más rápido que de costumbre, miraremos con odio al iluso y seguro pensaremos: ¡Qué puerco! Al fin y al cabo sabemos que si te piropean de esa manera, es porque efectivamente estás una mami rica.

Lo jodido sería de quién venga el piropo. Como somos mujeres y nos conocemos sabemos que un piropo de un pata alto, agarrado y guapo no es lo mismo que del feíto antipático que suele creerse el man del barrio. Nuestras reacciones serían como: “Qué patético”, mientras que con el otro nos haríamos las tercas indiferentes, las que no escucharon nada, las que pasan de frente con una sonrisa en los labios y unas ganas locas de voltear.

Si eres hombre y estás leyendo esto, que te quede claro que a las mujeres nos gusta la cursilería, así, por más que nos neguemos y digamos que nada que ver con esas cosas. Son falsedades. Sé ingenioso y creativo. Claro, no estás en la obligación de hacerlo, pero si lo haces, pues que sea bonito y delicado. Así como nosotras. Cosa que, cuando ya lo hayas lanzado, la mujer luzca su mejor sonrisa y corra a contarlo a su mejor amiga de lo loco que has hecho. Y así las dos reirán y deseará volver a encontrarte. Mentira, nunca tanto.

¡Ah! Eso sí. Jamás mandes esos besos ruidosos acompañado de una guiñada de ojo. Puede ser de pésimo gusto y hasta en algunas ocasiones puede resultar asqueroso. Claro está, dependiendo de quién venga. Nunca se sabe con nosotras, podemos lanzarte las peores lisuras que te dejarían rojo de la vergüenza o una simple mirada indiferente.


Así que ¡hombre! ya estás advertido.

Y ustedes chicas comenten los piropos más bestiales que les hayan dicho.

¡Saludos!

Magdalena.

Bendito el que nos hizo ser MUJERES


¡MUJER TENÍAS QUE SER!

Mujer: es el ser humano de sexo femenino en contraste con el masculino que es el varón. El término mujer se usa para indicar ya sea diferencias sexuales bilógicas, distinciones de género en su papel atribuido culturalmente o ambas cosas.


Desde la prehistoria la mujer se encargó de suministrar los vegetales a la familia y se dice que fueron ellas las primeras agricultoras.
En la edad media las mujeres fueron clasificadas en solteras, casadas, viudas y divorciadas.
El rol de la mujer pasó de ser la abnegada ama de casa, que es madre por sobre todas las cosas, dependiente del marido para la manutención del hogar, una mujer que en sus ratos libres probablemente se la haya pasado tejiendo, tomando té con las amigas una tarde cualquiera o recogiendo el desorden de los hijos regado por la sala a ser una mujer independendiente económicamente, profesional, trabajadora, luchadora por la igualdad de sus derechos.
(La mujer de ahora -según mi madre- es machona es por eso que ahora hay tanto gay)
En la actualidad la mujer ha ocupado todos los puestos de trabajo que han sido tradicionalmente ocupados por hombres.
Vemos mujeres gobernantes de una nación, mujeres trabajadoras en construcción, mujeres policías, bomberas, mujeres de la armada, boxeadoras, mujeres con tatuajes, mujeres activistas, mujeres físicoculturistas.

A las mujeres del ayer se les prohibía usar métodos anticonceptivos, es la razón por lo que nuestras bisabuelas tienen 7 o 14 hijos.
Aunque en secreto lo hacían introduciéndose un paño con vinagre para evitar la maduración del óvulo fecundado.
Las mujeres de ahora tienen absolutamente todos los metódos al alcanze de la mano y del bolsillo, ellas tienen el control sobre su cuerpo y la reproduccion del mismo, ahora ellas son las que dicen si y dicen no.
El té de tias ha sido abandonado por una noche en un bar en donde la mayoría de asistentes son mujeres acompañadas por más mujeres.
Las mujeres de ahora ya no dependen del sueldo del marido, una amiga mantenía a su ENAMORADO con el que convivía, ella trabajaba 2 turnos administrando un casino y siendo asistenta de uno de los dueños mientras el novio se la pasaba con los amigos rascándose las bolas todo el santo día.


Las mujeres de ahora se visten como le da la gana, si quieren salir calatas a comprar fruta al mercado, lo hacen, si quieren ir en pijama a la reu de una amiga lo hacen, ya fue eso de verse rica y apretadita solo para que al macho se le ponga dura, claro que de vez en cuando no nos viene mal una putifalda.

Las mujeres ahora eligen con quien estar, sea él hombre, mujer o si se les antoja salir con un bisexual. Ellas deciden si creer o no en el floro del otro.
Las mujeres de ahora tampoco dependen del hombre para satisfacerse sexualmente, la tecnología avanza y se crearon películas con contenido pornográfico, libros eróticos, consoladores y vibradores de todas las formas, colores y velocidades que guardan en el cajón de su mesa de noche.
Las mujeres de ahora son más directas, ya no esperan a que el chico sea quien de el primer paso, es quieres o no quieres y punto.

Las mujeres de ahora son más promiscuas y liberadas que antes en donde el pudor invadía por completo la mente de estas virginales criaturas, tomemos como ejemplo a Samantha Jones.
Un amigo una vez dijo: "las chicas ahora estan con uno, luego con otro y por lo general no estan mucho tiempo con el mismo pata" este el pensamiento del siglo.

Las mujeres de ahora son más decidídas, comprometidas, sensibles, instintivas, manipuladoras, astutas e inteligentes que antes.
La sociedad ha cambiado, la mujer ha obtenido todos los reconocimientos posibles, pero por otro lado han sido insultadas cruelmente por la (s) religion (es) por utilizar métodos anticonceptivos y abortivos, lo siento curas pero la época en que la mujer era la sierva o esclava ya paso de moda.
¡Maduren vejetes!

Las mujeres de ahora somos nosotras.
Feliz día.
Candela.

Mi Primera Vez


Más de una mujer hubiera deseado que su primera vez fuera diferente.

Yo recriminé mi primer encuentro sexual por varios años, hasta que poco a poco me dejó de importar (debe ser que fue hace tanto…)

El chico en cuestión nunca fue churro, es más yo lo veía como un rey, un Dios, un Leonardo Di Caprio, a pesar de que era un chato jorobado, flaco y narizón. Sin embargo a mis cortos quince años (sí, precoz) yo estaba enamorada. Él, era mayor que yo, mientras yo estaba en secundaria, él ya estaba en la universidad.

Por mucho tiempo pensé que se había aprovechado de mi estado de embobamiento, pero ahora veo de lejos que no fue así, que yo me aproveche que él sabía que yo estaba enamorada para así satisfacer ese bichito sexual que había entrado hace un tiempo a mi cuerpo y que crecía a la par de nuestros encuentros furtivos en su cuarto y en mi sala.

Pero ninguno de esos sitios fueron el escenario que escogió el destino para mi primer encuentro sexual; la antesala a este encuentro eran las miles de conversaciones de RECREO con mis amigas en las que hablábamos y nos preguntábamos si dolería tanto como nos habían hecho creer, si nos daría mucho roche, cómo actuar, o qué esperar.

No teníamos idea de nada de lo que sexo se refería, habíamos aprendido a fumar y a tomar botellas infinitas de ron pero nunca nadie nos enseñó a tirar, y enfrentarse a esa odisea era algo que nos daba vueltas en la cabeza todos los días de nuestros apasionados pero cojudos quince años.

Así que fue en el baño, en el baño de visitas de mi casa, bajo una toalla de mano que parecía una servilleta y dejaba entrar el helado de la mayólica a mi potito virginal; duro aproximadamente 1 minuto y me dolió como el carajo, me levanté y prometí nunca jamás en mi vida volver a tirar.

Mentí de hecho lo hice muchísimas veces más y pienso hacerlo cada vez que se me antoje, pero el hecho es que No lo disfruté, pero para mi mala suerte me enamoré más del jorobado, chato, flaco y narizón. Y es que hay una ley en la vida, o creo que es más una leyenda urbana que dice algo así como que te enamoras desenfrenadamente del tipo (por más huevón que sea) con el que tiraste por primera vez.

Mi “enamoramiento” me duró varios años, hasta que descubrí que podía tirar con otros, que podía besar a otros y no tenía por qué sentirme en posesión de nadie. Aquél Jorobado, chato, flaco y narizón se había enamorado de una manera torpe y yo era SU CHIBOLA, que lo esperaba interminables horas mientras él parrandeaba, la cojuda que le aguantaba todo (para que entiendan mejor).

Y todo tiene su final, y en este caso fue el comienzo de mi vida sexual. Mi primera vez no fue lo que yo esperaba pero luego de varios años pude dejar de torturarme con la idea de haber podido tener un primer encuentro mucho mejor que ese. Y ahora sólo lo recuerdo como un Flash Back algo atormentado (por el baño y el dolor), pero como un buen recuerdo como para acordarse y reírse.

Al final la primera vez no es tan importante, o al menos deja de serlo en cuestión de abrir y cerrar los ojos; sin embargo es interesante toda la antesala al momento, todo lo que a uno se le cruza por la cabeza, las expectativas, y es que una de las pocas cosas que no vuelves a recuperar jamás, y es que puedes recuperar el orgullo, la dignidad, el gusto por algo, pero la virginidad ¿cómo carajo la recupero?, y esa idea esta suelta en tu mente hasta que llega el momento y ya no hay marcha atrás, por eso llega a ser un momento importantísimo, por eso te metes en la cabeza que tiene que ser con el chico correcto aunque la mayoría de mujeres se haya equivocado al momento de elegirlo.

En vez de verlo como el termino de algo, deberíamos verlo como “el comienzo de …” a partir de ese momento la sexualidad será una constante en tu vida y mujeres: Hay que aprender a aprovecharla.

Inmaculada.

Arjona y la regla


De vez en mes te haces artista,
Dejando un cuadro impresionista,
Debajo, del edredón.
De vez en mes con tu acuarela,
Pintas jirones de ciruelas,
Que van a dar hasta el colchón.

De vez en mes....se nos mancha la ropa, las sábanas y por si fuera poco el colchón.
Afortunadamente para eso existe algo llamado TOALLAS NOCTURNAS, si pues esa incómoda especie de pañales para ancianos, parece ser nuestra única salvación!

De vez en mes un detergente,
Se roba el arte intermitente
De tu vientre y su creación.
Si es natural cuando eres dama,
Que pintes rosas en la cama,
Una vez de vez en mes.

De vez en mes...tenemos que soportar los dolores del vientre, los cólicos y las nauseas que a algunas las tumba a la cama.
Gracias al que creó el POSTAN, gracias, gracias y gracias.
Aunque por alguna extraña (y afortunada) razón a mi no me dan cólicos en los días "rojos", el postan además de calmar la regla, te calma una buena resaca.

De vez en mes,
La cigüeña se suicida,
Y ahí estas tú tan deprimida,
Buscándole una explicación.
De vez en mes,
El cielo te roba el milagro,
El tiempo te hace un calendario,
De una vez, de vez en mes.

De vez en mes...a algunas se les pone el humor de los mil demonios, otras lloran peor que novela mexicana y otras simplemente se apagan, la hiperactividad terminó muchachas.
En estos casos lo único que nos (me) calma es caminar, porque si nos sentamos 1ro nos manchamos y tenemos que andar preguntando mil veces: me manché?
Segundo el tráfico nos desespera....y tenemos que esperar con la bendita sangre que baja como caño.

De vez en mes,
Tú me propones huelga de hambre,
Yo algo de imaginación.
De vez en mes la luna nueva,
Viene a quitar lo que renueva,
Y a colocar otra ilusión.
De vez en mes soy invisible,
Para intentar en lo posible,
No promover tu mal humor.
De vez en mes no hay quien te aguante,
Y es un pecado estar distante,
Y otro peor quedarme ahí.
Y aunque hay receso obligatorio,
Y el cielo se hace un purgatorio,
Te amo más, de vez en mes.

De vez en mes....ellos no están en casa, hacen todo lo humanamente posible por huir de nuestros lamentos, gritos, dolores, quejas, berrinches, pataletas y un largo etc.
De vez en mes no sacan la vuelta con manuela, mientras que nosotras andamos con andrés...

De vez en mes,
Tu vientre ensaya para cuna,
Tu humor depende de la luna,
Y yo te quiero un poco más.
De vez en mes,
A ti te da por tomar siestas,
A tus hormonas por las fiestas, Y
el culpable siempre yo.
De vez en mes,
No hay más reloj que el de tu cuerpo,
No hay más luz que la que das,
De vez en mes.

Parece ser bonita la menstruación, como en el comercial de Kotex, tienes unos cuantos días para ser más sensible de lo normal, para ser mas renegona, odiosa, vulnerable.
Parece ser bonito, aunque no lo es, pero no hay que olvidar que menstruar tiene sus ventajas.

Quieres que te regalen cosas, aprovecha es tu oportunidad, hazlo pisar el palito y la culpabilidad lo lleva a comprarte un regalito.
No quieres verlo, tienes algo guardado dentro que quieres decirselo, entonces ESTA ES TU OPORTUNIDAD, total, la responsabilidad la tienen tus hormonas y no tú.
Quieres quedarte en tu casa y no ir a trabajar, estudiar o lo que sea, es la excusa perfecta para llamar al jefe y con la concha olímpica decirle: tengo cólicos menstruales...aunque a ti no te den.
Prefieres que te lleven en taxi y no en combi, bueno pues, dile que no soportas estar con mucha gente en esos días, que prefieres ir rápido a algún lugar.
Así es la cosa....de VEZ EN MES.
Candela.

¿Quién quiere ser virgen de nuevo?


Me llamo Adriana, tengo 19 años, soy una chica de mi casa, sólo he besado una vez en mi vida, soy simpática y no muy inteligente, pero eso sí, soy virgen.

Esa es la chica de los sueños de todo aquél hombre que quiera encontrar a la mujer perfecta con quien quedarse el resto de su vida (la parte de no muy inteligente puede variar de acuerdo al coeficiente intelectual del macho en cuestión). Buscan este estereotipo sobrevalorado como si aún existiera esa mujercita que se quedó en su casa y nunca tuvo curiosidad por conocer el cuerpo de un hombre, y que reprimiera todas sus ganas sexuales y sus instintos de ser deseada.

¿Y Por qué? Nos preguntamos todas aquellas que desfloramos nuestras ganas a los dieciséis años (promedio) con algún hombre encantador (y otras veces no tanto) en el momento que quisimos (fue nuestra opción).

Y pues este estereotipo basado en algún sentimiento de posesión de algún macho en conflicto que sueña con el ideal de aquella muchacha jamás tocada por otras manos, con la que él sea una especie de tutor en cuestiones sexuales y del amor; es para nosotras una simple muestra de egoísmo por quien en su debido momento se acostó con cuanta mujer quiso, y no pide para sí mismo la muestra de sacrificio que pide para su ideal de mujer.

Conozco a varios muchachos que sueñan despiertos en encontrar aquella niña, todos ellos han fracasado en relaciones anteriores, y algunos de ellos me atrevo a decir encontraron a esa niña que estaba dispuesta a ser lo que ellos deseaban, y nada les funcionó; recuerdo haber dicho más de una vez: "Eso te pasa por meterte con una niña". Lo único que lograron fue complicarse más la existencia, tener no sólo que ser el tutor sexual sino una especie de psicólogo/padre/madre/mejor amigo/profesor, soportar caprichos basados en su inexperiencia en la vida y en relaciones amorosas, los escuché quejándose siempre de lo egoísta de algunas de las acciones de estas niñas quienes sólo querían estar todo el tiempo con ellos y crearon una especie de dependencia de la que ellos se querían safar, sino también que basaron toda su vida y sus metas por el ideal del “juntos para siempre”, vieron como ese estereotipo iba transformándose en una especie de lastre que ellos tenían que cargar porque ninguna de ellas parecía dispuesta a independizar de la relación ninguno de los aspectos de su vida.

Yo dejé de ser virgen hace muchos años, y estoy contenta con ello, y espero que usted señorita también lo esté; no me arrepiento de ningún aspecto de mi vida sexual, y por más que las explicaciones de este post hacia lo que los hombres buscan pueden parecer vagas y confusas, es por lo mismo que no entiendo aún por qué algunos hombres no superan el hecho de que ahora las mujeres vivimos a pleno y nos gusta satisfacernos nosotras mismas, y no a una especie de ideal fabricado sobre la base de un sentimiento de posesión machista que no nos permite, muchas veces, experimentar lo que nosotras queremos experimentar.

Bajo ese estereotipo de mujer virgen, las No-Vírgenes tendemos a actuar de tal o cual manera, no aceptándonos a nosotras mismas, ocultando nuestras historias, creando formas de que usted señor, no se de cuenta de todo nuestro recorrido porque a usted eso no le parece correcto; y eso a nosotras (inclúyete) ya nos hartó, de hoy en adelante queremos contar lo que nos gusta que nos hagan, queremos disfrutar de nuestro cuerpo sin que ustedes se horroricen, queremos ser libres para poder ser mujeres plenas (sin ningún adjetivo que reemplace ser libre sexualmente), por que lo que menos queremos es tratar de vernos ante el mundo como mujeres inexpertas que no saben dónde están paradas, cuando la verdad es que sabemos de nuestra sexualidad y queremos explotarla.

Inmaculada